lunes, julio 10





Fantasías sexuales, ¿salvavidas de las mujeres sin pareja?

Siempre se ha pensado que los hombres tienen más fantasías sexuales que las mujeres, al igual que se ha “acuñado” por la creencia popular que ellos tienen más necesidades sexuales. Pero quienes han estudiado el tema desde la sexología, afirman que existen muchas similitudes entre las fantasías de unos y otras...

Las fantasías sexuales son el salvavidas de muchas mujeres sin pareja. Pero todo el mundo vivencia, en mayor o menor medida, esas imágenes y pensamientos sobre temas sexuales que nos llevan a sensaciones muy placenteras.

Por medio de las fantasías, podemos hacer todo lo que nos gusta, no hay límites y la imaginación y la creatividad se desbordan. Es un terreno donde nada está prohibido y todo puede ser posible, aunque a veces nos asuste.

Comúnmente fantaseamos para hacer todo aquello que no nos atrevemos o no queremos hacer. Alguna gente, lucha contra esas imágenes al considerar que es algo impropio. Sin embargo, los pensamientos y figuraciones no son actos. Se puede, por ejemplo, fantasear con personajes de ficción y eso no quiere decir que hemos sido infieles.

Algunas mujeres comparten sus fantasías con la pareja mientras que otras, las guardan celosamente como algo íntimo o ante el temor de no ser comprendidas y se les intente buscar otras connotaciones que no tienen.

Sin embargo, aconsejan los expertos en sexualidad, no hay que asustarse tanto por inventar historias de principio a fin, con todos los atributos que queramos. A nadie hacemos daño con esto ni a nosotras mismas.

Al contrario, las fantasías sexuales pueden ser una fuente de crecimiento personal, de autoconocimiento de placer, de juego, de creatividad. A partir de ellas, podemos entender muchas de nuestras actitudes relacionadas con la sexualidad.

Son, por tanto, mecanismos de adiestramiento que disipan muchos miedos de la inexperiencia y por ello, más que sentir temores ante ellas, debemos reconciliarnos con una variante que puede darnos seguridad en nosotras mismas.

Es una forma de autoerotismo que facilita las actividades sociosexuales. Las fantasías repercuten decididamente en las futuras experiencias sexuales. Y pueden servir, además, para evitar la rutina, ese monstruo que todos matrimonio debemos que combatir.
Revista Electrónica En Plenitud

1 comentario:

K-ti-K dijo...

Tenemos q tener claro, q fantasias sexuales no son solo, "imagenes coitales" en nuestra mente.
Las mujeres fantaseamos mas, pero una fantasia valga la aclaracion, es sencillamente eso q imaginamos q nos gustaría muchimo hacer. No siempre la imagen es en un cuarto con unos gemelos, o con alguna imagen de autoridad.
Muchos cuentos de hadas, son meras fantasias sexuales, de mujeres avergonzadas de expresarlo, el soñar con un principe azul q nos rescate de un dragon, tiene un enfasis meramente sexual.
Sabemos q el premio a ese principe va a ser un acto sexual, pero lo q nos interesa es la travesía de como él me consiguió!
Esto da para mucho q hablar!!